Médicos de la Ligue
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LOS MÉDICOS DE LA LIGUE 1 Y LIGUE 2, EN EL SÁNCHEZ-PIZJUÁN Y CON SU SEMIFINAL PERDIDA EN EL RECUERDO

Una representación de la asociación de médicos de la Ligue, reunida en estos días en Sevilla, pidió conocer el estadio nervionense y rememoró en el césped la semifinal del Mundial que su selección perdió ante Alemania en 1982, considerada por muchos como la mejor y más emocionante de la historia

Todos los años, al final de la temporada, los médicos de los clubes de la Ligue 1 y la Ligue 2 de Francia realizan un viaje de trabajo, con el fin de poner en común metodología y puntos de vista en torno a su campo de acción. En esta temporada 17/18 el lugar elegido ha sido Sevilla, pero aprovechando la estadía en la ciudad, los galenos de los clubes franceses solicitaron, a través de Juan Carlos Carcedo, segundo de Unai Emery tanto en el Sevilla FC como en el PSG, visitar el Ramón Sánchez-Pizjuán.

Fue este viernes cuando una representación de la delegación de médicos franceses acudió al estadio del Sevilla FC, conociendo sus entrañas y saltando al terreno de juego desde el vestuario local. Fue allí, en el césped de Nervión, donde se vivió el momento más llamativo. No hay que olvidar que en el Ramón Sánchez-Pizjuán se disputó la considerada por muchos mejor semifinal de un Munidal, aquel tremendo Alemania 3 - Francia 3, que se decidió en una tanta de penaltis que sonrió a los germanos. Los médicos franceses quisieron rendir homenaje a aquella mítica selección gala liderada por Michel Platini y, como si fueran jugadores Bleus, se alinearon y cantaron la Marsellesa… ¡con el torso al aire! Al no ir uniformados, los galenos entendieron que lo más conveniente era desvestirse y entonar su himno descamisados al unísono y con la mano en el corazón, un gesto que causó la admiración del personal del club que coordinaba la visita.

No quedó ahí la añoranza de los galenos por aquella semifinal fatídica del 82, porque también pidieron lanzar penaltis en la portería de Gol Norte, la misma donde se decidió el pase a la final. Ninguno se quiso poner de portero, de modo que le tocó a Juan Carlos Carcedo colocarse bajo de palos y hacer de Harald Schumacher. Todos querían ajustar su particular cuenta pendiente con esa portería casi 36 años después, como si Six y Bossis todavía no hubieran ejecutado sus respectivas penas máximas. Ejecutaron seis penaltis, los mismos que tiraron sus compatriotas aquel 8 de julio del 82. Y como en aquella ocasión, fallaron varios, con una intervención de mérito de Carcedo incluida.

Al no lograr su objetivo de hacer un seis de seis, los médicos de la Ligue 1 y la Ligue 2 transmitieron al club su intención de volver en 10 años para intentarlo de nuevo. El Sánchez-Pizjuán ya los está esperando.

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