José María Miró Trepat
1912/1913

José María Miró Trepat, empresario procedente de Barcelona, llegó a Sevilla para curarse de una enfermedad pulmonar. En Barcelona, donde llegó a convertirse en el segundo presidente del RCD Espanyol, regentaba un tostadero de café, que a su vez tenía una cadena de estos establecimientos por toda España, motivo por el cual, a su llegada a Sevilla, se puso al frente del Café Tupinamba.

Se incorporó al grupo de entusiastas sevillistas que encabezaba José Luis Gallegos, fue directivo con este y, más tarde, con Carlos García Martínez. Atesoró todo un torrente de experiencia en el mundo del fútbol, lo que provocó la decisión por parte de los socios sevillistas de nombrarlo presidente, pues era considerado el apropiado por sus características.

Fue prototipo regeneracionista, y bajo su mandato se nombra como vicepresidente a Manuel Zapata Castañeda, así como a los secretarios Francisco Caballero-Infantes, y Rafael Rodríguez. Como tesorero, a Carlos García Martínez, y el resto de la junta la componen, Joaquín Valenzuela, Fermín Zapata, Luis Ibarra y Osborne, Carlos Folache González, Fernando Escandón, y Juan Mackenzie.

Uno de los logros más importantes de Miró Trepat al frente del Sevilla fue realizar las gestiones para dotar al cub de un campo idóneo para la práctica del fútbol. Las gestiones con las autoridades municipales permitieron la cesión de los terrenos en donde se construiría el Campo de Sport del Sevilla FC, junto a la caseta de Feria del Centro Mercantil, delante de la antigua estación de trenes de San Bernardo. El 1 de enero de 1913 se inaugura este primer campo reglamentario del Sevilla FC, con las dimensiones establecidas, con vallas alrededor del terreno de juego, un pequeño palco, y el alquiler de sillas para los aficionados. Aún con estas precarias instalaciones en ese momento, era el mejor campo dedicado exclusivamente al fútbol de Andalucía.

Eran los tiempos de la secretaría en la calle Alberto Lista nº 1, cuando Miró captó para su directiva a Paco Alba, el popular jugador sevillista, que se preparaba para ser en el futuro cercano otro de los más importantes presidentes del club.

En el momento de su marcha se celebra una cena homenaje que causó gran expectación, por la confraternización de los momentos que allí se vivieron. Fue entonces cuando Miró pronunció una de las frases esenciales para la idiosincrasia sevillista:

“Vosotros representáis la alegría, la salud, la fuerza y la robustez; en las reuniones que celebramos no se habla de política, en el seno de nuestra sociedad de sport caben por igual el pobre y el rico, hasta nuestra afición es reflejo de nuestra Sociedad de sport, pues en nuestro campo se codean personas de todas las clases sociales, y se os debe enaltecer, porque tenéis como norma la disciplina, por ideal la victoria, la fortaleza es nuestra aspiración, y la admiración de los demás nuestro premio”.

Miró Trepat se trasladó a Madrid en 1914, y allí siguió su carrera llegando a ser presidente de la Gimnástica de Madrid y del Racing de Madrid. Posiblemente ha sido el único español que ha tenido el orgullo de ser presidente de cuatro clubes, todos ellos de primera línea.

Al marcharse ostenta la condición de presidente honorario, y le sustituye provisionalmente en el cargo José Luis Gallegos Arnosa.