José Antonio Lora con el chef del Hotel Imperial Osaka
Club

SEVILLA Y OSAKA, UN INTERCAMBIO TAMBIÉN CULINARIO

Los medios del Sevilla FC han charlado con José Antonio Lora, chef de Robles que ha acompañado a la expedición a tierras japonesas

Dentro de la numerosa expedición del Sevilla FC en tierras japonesas, hay una persona con una labor específica y muy importante. En un lugar tan lejano y con una cultura tan distinta a la de Sevilla, la alimentación -más si cabe en verano- es un elemento muy a tener en cuenta. Por ello se encuentra en Osaka el chef de Robles, José Antonio Lora, encargado de certificar que todo lo que ingieren los jugadores sevillistas es adecuado para su salud y su buen rendimiento deportivo.

Un equipo de los medios oficiales del club quiso conocer de primera mano cuáles son las principales labores de Lora y qué enseñanzas está adquiriendo en esta experiencia. Según el cocinero, "cuando se sale de viaje hay que tener mucho cuidado con la ingesta de agua y alimentos. Venimos a asegurar que todas las elaboraciones sean lo más semejantes posible a lo que los jugadores están acostumbrados".

Lógicamente hay un contraste entre la cocina japonesa y la andaluza, pero eso también conlleva una ventaja: "Su manera de cocinar es distinta, pero aquí tienen todo tipo de alimentos. No hay nada que llame la atención, más allá de la manera que tienen aquí de tratar el pescado. Son metódicos, todo está medido y es una experiencia verles trabajar".

En un momento en el que la comida japonesa es internacionalmente conocida, los jugadores tienen a su disposición un pequeño rincón en el buffet para poder disfrutar de sus bondades: "En Sevilla ya nos suelen requerir un toque de comida japonesa, pero aquí, con la variedad que hay, hemos tenido que aumentar las cantidades previstas. La aceptación entre jugadores y cuerpo técnico está siendo bastante grande".

Eso sí, el intercambio ha funcionado en ambas direcciones: "Nuestro nutricionista Felipe del Valle nos pidió que preparásemos arroz con leche y pensamos que dos kilos sería una buena cantidad. Aquí usan el arroz para todo, pero no conocían esta receta y han acabado haciendo un kilo más porque lo prueba todo el mundo. También hemos preparado un salmorejo que está llamando mucho la atención".

Al final, más allá de un aprendizaje profesional, lo más importante es la experiencia personal: "Todo ha salido bien, está todo el mundo contento y te llevas el trato personal que nos están dando a toda la expedición. Sólo tengo palabras bonitas hacia ellos porque siempre nos han intentado ayudar en todo".

Departamento de Comunicación