Salvador Artigas, durante una rueda de prensa
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SALVADOR ARTIGAS, DE SUS INICIOS EN EL STADE RENNAIS A SU RETIRADA EN EL SEVILLA

Dirigió al Sevilla FC en la 72/73 antes de poner el punto y final a una carrera que le llevo a Rennes en dos etapas

Conforme se van sucediendo las temporadas, cada vez es más frecuente poder establecer conexiones entre los diferentes clubes. Una circunstancia también aplicable al Sevilla FC y al Stade Rennais, su rival de este miércoles en la Liga de Campeones. Y es que más allá de que varios jugadores han vestido ambas camisetas -con los casos más recientes de Gnagnon y Nzonzi- hay una figura que destaca sobre el resto por su singular historia, que le vincula tanto al club bretón, en sus inicios, como al sevillista justo en el colofón.

Se trata de Salvador Artigas, cuyas biografías no terminan de aclarar si nació en 1913 o cinco años más tarde, así como si lo hizo en Barcelona o en Talavera de la Reina. En cualquier caso, sus inicios con el balón fueron en la cantera del FC Barcelona, para pasar poco después al Levante UD. En Valencia le sorprende la Guerra Civil, en la que llega a combatir como aviador del bando republicano. Por este motivo se ve obligado, en 1938, a dejar España y establecerse en Francia. En el país vecino retoma también la práctica deportiva, recalando en el Girondins de Burdeos hasta 1943, año en el que sale cedido al Le Mans.

Artigas combatió en la Guerra Civil, lo que le llevó a Francia en 1938

Llega entonces otro conflicto bélico, la II Guerra Mundial, que también marcará su carrera. De hecho, el régimen de Vichy decide restringir la actividad de los clubes y crea una competición de equipos regionales, en los que el gobierno establece una asignación económica a cada conjunto y reparte a los futbolistas profesionales entre todos ellos. Es aquí, de forma casual, donde nace el vínculo de Salvador Artigas y el conjunto rojinegro, pues es enviado a jugar para el equipo de Rennes-Bretaña. Restablecida la situación en Francia, Artigas juega para el Stade Rennais hasta 1949, cuando vuelve a España para jugar con la Real Sociedad tres temporadas.

No sería un adiós definitivo al equipo del noroeste de Francia, pues ahora como técnico, Artigas vuelve al Rennes entre 1952 y 1955. Eso sí, su labor en el banquillo no le impide seguir actuando sobre el césped en ocasiones puntuales. La segunda mitad de los años 50 la ocupa de vuelta a San Sebastián, antes de enlazar sus mejores años. Y es que en 1964 acaba subcampeón de la Copa de Francia con el Burdeos y cuatro años más tarde gana la de España con el FC Barcelona. Un año después fue subcampeón de la Recopa en Basilea ante el Slovan de Bratislava.

Ganó la Copa de España como técnico del FC Barcelona en 1968

Llegó entonces su oportunidad con la selección española. Y es que tras la eliminación en la clasificación para México 70, el banquillo español recayó en los tres técnicos mejor clasificados de aquella liga. Miguel Muñoz, Luis Molowny y el propio Artigas dirigieron a la selección de forma provisional, para luego volver a sus clubes, aunque la trayectoria en Barcelona terminó poco después. Posteriormente dirigió a Valencia, Elche y Athletic, tras lo que parecía que dejaría el fútbol para dedicarse a sus negocios de zapatería.

Sin embargo, un Sevilla en Segunda, una vez destituido Juan Arza, pensó en él para intentar asaltar los puestos de ascenso en los cuatro últimos meses de competición. Fue Montes Cabeza, tras suceder a Cisneros Palacios, el que le convenció para apurar un poco más su carrera, pero el conocido como Míster K.O. por su exigencia en la parcela física, no consiguió mejorar la cuarta plaza en la que cogió al equipo. Eso sí, fue muy recordada la eliminación a todo un FC Barcelona en los octavos coperos de aquella 72/73. El Athletic, a la postre campeón, cortaría el paso de los sevillistas en cuartos. Tras esa última experiencia en el banquillo del Sánchez-Pizjuán, Salvador Artigas se trasladó a Benidorm, donde falleció en septiembre de 1997.

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