La jugadora del Sevilla FC Olga Carmona, tercera por la izquierda, celebra con sus compañeras de la selección española el título conseguido en el Campeonato de Europa sub-19
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0-1: OLGA CARMONA SE GANA LA CORONA DE CAMPEONA DE EUROPA SUB-19

La selección española revalida el título continental después de imponerse a Alemania por 0-1 en una final donde se mostró superior al combinado germánico y en la que la canterana del Sevilla FC volvió a ser pieza fundamental en los esquemas de Jorge Vilda

Apenas un centenar de kilómetros separan Biel y Basilea, dos ciudades de Suiza que huelen a fútbol y a gloria europea. Todo con el denominador común del Sevilla FC. El Biel Arena quedará fijado para siempre en la memoria de una de las nuestras, Olga Carmona. Y con ella, en la de todos los sevillistas que han vibrado con la selección nacional. Desde hoy, el nombre de la atacante de Sevilla Este se une al de la selecta familia de los campeones de Europa, donde comparte trono con otros ilustres nombres surgidos de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios.

Hace diez años, una fina jugadora ingresaba en los escalafones inferiores de la entidad nervionense. No hace ni siquiera uno de su estreno en la élite, una Liga Iberdrola en la que 5 dianas han llevado su firma la campaña precedente. Hace poco menos de un mes, recién cumplida la mayoría de edad, recibió la noticia de que formaría parte de las elegidas para representar a España en el torneo continental. Lo demás lo ha escrito con hilo de oro, con dos goles en la Fase Final y siendo titular en todos los partidos.

Hoy volvía a ser suya una de las alas del combinado entrenado por Jorge Vilda. Comenzó en la derecha y mediada la primera mitad pasó a su zurda natural, donde colocó centros y buscó, sin éxito, la portería local. Las de Maren Meinert apenas inquietaron en una ocasión en el primer tiempo la meta de María Echezarreta, mientras que España buscaba el camino con calma, rezumando el aplomo necesario de quien confía y conoce el camino que lleva al éxito.

Ya lo fue lograr el entorchado el año anterior, como lo era encadenar cinco finales seguidas, hito sólo a la altura de la hoy oponente Alemania y de Francia, otro equipo habitual en estas lides. El cuadro ibérico movía la bola y a medida que transcurrían los minutos el control daba paso al asedio. Olga armaba su pierna izquierda y sus centros se quedaban cerca de encontrar rematadora o sus disparos eran desviados por alguna adversaria.

Era cuestión de tiempo. El segundo periodo acrecentó el dominio, el balón volvió a tocar el poste por dos veces, pero no se concretaba en gol. Hasta que lo hizo. Tanto Olga Carmona como María Llompart se perfilaron para sacar una falta cerca del área en el minuto 80. El perfil era ideal para cualquiera de las dos, aunque en otras ocasiones ese libre directo habría sido ejecutado por la nervionense. Sin embargo, el cambio de roles salió perfecto. El gol de la catalana se coló imparable y Stina Johannes sólo pudo ver cómo se colaba en sus redes y ese título se marchaba para terreno español.

Como hace dos años en Basilea, El Dorado estaba en Suiza. Como entonces, las lágrimas fueron de emoción. Ahora, con acento de mujer. El de Olga Carmona. Sus iniciales lo dicen todo: O de oro, C de casta, coraje y cantera.

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