José Castro junto a Francisco Reyes
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EMOCIONANTES PROLEGÓMENOS EN LA NOCHE DE JOSÉ ANTONIO REYES

Una hora antes del partido hubo una concentración de aficionados en su puerta, la 19, en la que ambos clubes depositaron ramos de flores

Era el día de José Antonio Reyes. Apenas dos meses y unos días después de su trágico adiós, el utrerano fue homenajeado en el que era su actual estadio, el Francisco de la Era de Alemendralejo. Una localidad, la pacense, que se volcó literalmente con su jugador y que se vio arropada por numerosos aficionados sevillistas, que no quisieron faltar en un día tan señalado para uno de los suyos.

Aunque ya en los días previos se venía palpando esa emoción, fue con la llegada del autobús sevillista, apenas una hora y media antes del pitido inicial, cuando se comenzó a agolpar el público en los aledaños del estadio. Poco después, alrededor de las 20.00 horas, llegaba el primer momento emotivo de la tarde, con una concentración de aficionados en la que ya es la puerta de José Antonio Reyes en el Francisco de la Hera, la 19.

Aficionados de ambos clubes se dieron cita en la puerta 19 una hora antes del inicio

En presencia de un emocionadísimo Francisco Reyes, padre del jugador, aficionados de ambos clubes, representados también en la figura de sus respectivos presidentes, realizaron cánticos y aplausos en recuerdo del utrerano. Después, ya sobre el césped, llegaron más momentos de nudo en la garganta, cuando junto a ambos equipos iniciales, salieron al terreno de juego niños ataviados con las indumentarias de todos los clubes en los que jugó Reyes.

Con los sones del himno del Centenario, justo después se pasó al minuto de silencio también con sones blanquirrojos de fondo, en este caso la versión a piano. Un espectacular aplauso del respetable rompió el silencio, que con el himno del Extremadura UD dio paso a unos prolegómenos de lo más especiales.

Departamento de Comunicación