Sevilla Fútbol Club

Ficha encuentro

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Escudo RC Deportivo RC Deportivo 1-2 Sevilla FC Escudo Sevilla FC

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El Sevilla luchó siempre por los tres puntos. La falta de tino le puso en serios aprietos cuando Bodipo hizo el 1-0. En quince minutos de valentía y fútbol se le dio la vuelta a la tortilla gracias a Renato y Kanouté

 Podrá o no acabar ganando la Liga. Podrá o no coronarse como campeón. Pero lo que está claro es que este Sevilla valiente, este Sevilla ambicioso va a morir con las botas puestas. Así es. Con la paliza de Glasgow encima, salió a Riazor a ganar. Dispuso de un ramillete de claras ocasiones. Fallaba la puntería. El Deportivo se puso por delante. Quedaban quince minutos. El equipo siguió creyendo. Continuó jugando, no apagó la máquina y llegaron los goles de Renato y Kanouté, dando un justo premio a un Sevilla que siempre tuvo fe en el triunfo. A tres jornadas del final metido en la pelea de la Liga. Ver para creer.

Juande lo había dicho en la previa. Para ganar la Liga había que sacar adelante la visita a La Coruña. El Sevilla sabía muy bien de qué iba la película. Desde el principio lo demostró, cuando se fue a por los locales dispuesto a hincarle el diente cuanto antes. El problema es que el punto de mira no estaba afinado, al menos el de Chevantón en el minuto 20, cuando recibía sólo un cuero de oro de Kanouté y definía mal ante Aouate, que con el paso de los minutos se convirtió en el mejor del partido.

 El partido en la primera parte tuvo periodos de locura, de un toma y daca constante, con un gran Renato, que con sus precisos cambios de juego imprimía velocidad al encuentro. Era en cambio sólo el Sevilla el que inquietaba el área rival. Kanouté al filo del descanso tuvo otra buena oportunidad, pero de nuevo Aouate desbarató el peligro.

En la segunda parte el Sevilla se fue arriba con mayor descaro. Las ocasiones caían poco a poco. Juande había sacado en el descanso a Martí por Maresca y se la jugaba poco más tarde con un doble cambio. Duda y Luis Fabiano saltaban al campo por Adriano y Chevantón. El paulista tenía otra clarísima oportunidad, cuando Kanouté le dejaba un balón muerto a su merced y él tiraba alto. Estaban volcado los hispalenses, que veían como el cronómetro pasaba cada vez más rápido y entonces se llevaron el palo de la tarde al hacer Bodipo de incontestable remate el 1-0.

Se le escapaba la Liga a los sevillistas. Pero nadie renunció a nada. Remontar era difícil, sí. ¿Y qué? ¿Quién dijo miedo? Efectivamente, los hispalenses no le perdieron la cara a la contienda y consiguieron empatar relativamente pronto por mediación de la testa de Renato, que mandó adentro un excelente servi cio de Duda. El equipo se vino arriba con la igualada. Había que ir a muerte y con esa valiente actitud se logró el segundo, cuando Navas luchó con todo para bajar un pase largo y ponérsela a Kanouté, que conforme llegaba remató a la red con su habitual habilidad.

Luego el Sevilla pudo haberle metido incluso el tercero, aunque el Deportivo, extrañamente muy motivado, también acarició las tablas. En cualquier caso, el triunfo estaba visto para sentencia, en una tarde en la que el Sevilla no ofreció su cara más vistosa, lógico si tenemos en cuenta la paliza del miércoles, pero que siempre buscó el trinfo con gallardía, con la coraje que se le presume por el himno, con casta, con ilusión... Fue el triunfo de la fe y, evidentemente, de los valientes.

Ficha Técnica